En muchas tradiciones herbales, las plantas eran entendidas como fuerzas complementarias. Algunas hierbas se consideraban dulces: armonizantes, nutritivas y asociadas a la atracción, el amor y la calma. Otras, amargas: purificadoras, protectoras y vinculadas a la limpieza y el despeje.
🌿 Hierbas dulces como lavanda, rosa, manzanilla, melisa o jazmín acompañan baños y sahumos para atraer armonía, serenidad y bienestar emocional.
🔥 Hierbas amargas como ruda, romero, salvia, ajenjo o artemisa se utilizan para descargar, proteger y limpiar antes de iniciar nuevos procesos.
La lógica tradicional es simple pero profunda: primero limpiar, después armonizar. Porque antes de sembrar algo nuevo, primero hay que preparar el terreno.
¿Vos sos más de baños dulces o amargos? 🌙☀️
